Pasajeros en tránsito (2017)

Libro de cuentos. Editorial Ícono

Disponible en librerías y en la página  de la editorial

Dentro de esta caja, que es un volumen de cuentos agudos e iluminadores cuya suma da como resultado una novela, hay voces como espantos que se ganan frase a frase nuestra atención, hay personajes de paso que alcanzan a ser retratados por muy poco, expertos en eludir la realidad con la excusa de que la rutina es un fracaso de la libertad, parejas con vocación de decepción profunda, ciudades que deben ser contadas para volverse ciertas. Pero, tal como uno lo descubre apenas cierra, mudo, la segunda tapa, en este compendio de relatos están sobre todo el sentido del humor y el sentido de la tristeza y la extrañeza frente al mundo de la narradora Diana Ospina Obando: este nuevo libro suyo, Pasajeros en tránsito, es un manual de trampas mentales y de delirios concebido por una autora que ha visto demasiado y ha sabido verlo, y le devuelve la dignidad a los relatos que terminan “y todo era un sueño…” porque su lectura feliz va probando que lo que es un sueño es todo esto.

Ricardo Silva Romero

“Diana Ospina Obando subvierte con destreza las convenciones del cuento romántico al introducir ya sea un narrador poco fiable, un disonante elemento fantástico, un abrupto cambio de perspectiva o una distorsión en la cronología que confunda las expectativas del lector e ilumine la trama desde un ángulo insospechado.”

Mauricio Bonnett

“La clave de la escritura de Diana Ospina, como en el haikú oriental, está en la tensión que se produce entre lo que se dice y no se dice, entre lo que se nombra y lo que se calla. Alguien nos cuenta una historia, y, a propósito, nos oculta también cierta información, o la modifica, o la desvirtúa. Y en ese choque que se presenta entre lo conocido y lo oculto, entre lo visible y lo invisible, está la belleza de estos relatos, su potencia, su capacidad para mostrarnos costados inéditos de nuestra miserable condición humana. Su título, Pasajeros en tránsito, hace referencia justamente a que cada uno de estos protagonistas está en camino de ser descifrado,está viajando del silencio cómplice a la enunciación perversa”.

Mario Mendoza