la eterna parranda

La eterna parranda, crónicas 1997-2011 (2013) Alberto Salcedo Ramos

A algunos puede interesarles este libro por “La eterna parranda”, la intensa y cautivadora crónica sobre Diomedes Díaz, personaje tan de moda por estos días.

No se equivocan, esta crónica difícilmente puede desilusionar a quien se acerca a ella. El periodista consigue mostrar al hombre detrás del mito, humaniza al ídolo sin excusarle sus devaneos, lo desciende del pedestal para mostrar su valor sin dejar de lado sus contradicciones y desatinos.

Y esto es solo una muestra de las múltiples historias y personajes que podemos descubrir al leer el libro.

la eterna parranda

Efectivamente, esta edición de punto de lectura, recopila el extenso y variado trabajo de Alberto Salcedo Ramos a través de 14 años. Son crónicas que salieron a la luz en diferentes medios: El malpensante, Soho, Gatopardo, etc. Y que aquí reunidas por primera vez se convierten en un libro sólido que puede leerse al ritmo que el lector lo desee.

Así como la de Diomedes, otras crónicas se centran en seres humanos particulares que, por una u otra razón, han atraído la atención de sus congéneres. Este apartado del libro se titula: Irrepetibles y allí están, por ejemplo, Rocky Váldez; Guillermo Velásquez (más conocido como el arbitro que expulsó a Pelé) y William Pérez el enfermero de los secuestrados.

También hay un espacio para los marginales, aquellos que realizan extraños oficios (como el bufón de velorios o los enanos toreros, por citar solo dos), o que han escogido una vida en la que el fracaso parece ser la regla. Salcedo Ramos los retrata sin juzgar, en diversas crónicas reunidas bajo el título Bufones y perdedores. Al leerlas se tiene la impresión de ver una fotografía colorida (pero no por eso menos triste o inquietante), como el retrato que hace de gitanillo el novillero que ha intervenido en 1010 corridas y que se sueña “aplaudido por los niños o escoltado por una cuadrilla de micos eufóricos” o la historia de Bernardo Caraballo, el campeón sin corona.

Las crónicas que aparecen en la parte titulada Colombia: entre el esplendor y la sombra, como su sugestivo título lo indica, nos llevan de recorrido por historias que suceden en este país en donde todo, desde lo más malo a lo mejor puede suceder y en el que, por desgracia, los habitantes de ciertos sitios “pobres y apartados, solo son visibles cuando padecen una tragedia.” Porque en Colombia, por terrible que suene, los asesinos “nos enseñan a punto de plomo el país que no conocemos ni en los libros de textos, ni en los catálogos de turismo.” Estos son apartes de la crónica “El pueblo que sobrevivió a una masacre amenizada con gaitas” en la que Salcedo Ramos cuenta el antes, durante y , sobre todo, el después de El Salado, un pueblo olvidado de los Montes de María en donde los paramilitares se ensañaron con la población civil haciendo gala del mayor cinismo, sangre fría y depravación del que un ser humano puede ser capaz. En esta crónica terrible y necesaria, no solo los paramilitares, y sus horrores, son señalados sino que además, el periodista nos confronta con una sociedad que no sabe qué hacer con todo esto y que falla en ayudar a este pueblo malherido a recomponerse.

Guerrilleros, mutilados, soldados, jóvenes ilusionados con dejar atrás la pobreza para integrar algún día un equipo de futbol o lograr mejorar las condiciones de su pueblo, son crónicas que hablan de sobrevivientes, de víctimas, de colombianos que sufren y padecen un conflicto endémico y una pobreza y olvido estatal apabullante mientras no se resignan a no construir sueños.

Para cerrar el libro, en el último apartado, Salcedo Ramos reúne crónicas narradas en primera persona entre las que se encuentran experiencias personales traumáticas como la de ser victima de un paseo millonario y otras cortas, sencillas, relatos frescos y dulces, estampas de momentos de su infancia y juventud.

Altamente recomendado

salcedo ramos